Siempre hemos estado dispuestos a participar en el evento de ultra distancia de más importancia de nuestras islas caribeña, que cada año realiza la Comisión de Mountain Bike de Puerto Rico y que lo llaman “Survivor PR Mountain Bike Challenge”. El evento se efectúa el 1er domingo de septiembre de todos los años y el organizador y mentor del mismo es el señor Pedro Lugo, Director Técnico de la referida Comisión.
Hemos estado en dos versiones anteriores en la que habíamos logrado dos 7mo lugares. Este año, Bernie Gonzáles, José Tejera (El Pollito), Richard Martínez (La Ardilla) Raymond Hernández (La Batata) y yo formamos el equipo Planet Bike que participará en este Survivor 2007. Luís José Cabral y Roberto Fernández no pudieron acompañarnos y por ello lo sustituimos por La Batata y La Ardilla.
Estuvimos en el congresillo técnico el viernes 31 de agosto en el que se establecieron las reglas y nos explicaron el lema del evento de este año: “Buscando Nuestras Raíces”. Vamos a recorrer 150 kms y en dicho recorrido estaríamos en contacto con lugares y paisajes que nos recordaran a nuestros antepasados taínos. Como premio tendremos verdaderas obras de arte. Cuadros hechos en mosaicos con motivos taínos, totalmente hechos a mano por la artista Magalys Vásquez. El que más nos impresionó fue el “Sol Taíno”, hecho exclusivamente para el 1er lugar de cada una de las dos categorías en competencia. Pensamos por dentro: Ese es el nuestro y será nuestra motivación.
Se realizó el sorteo y nuestro equipo está convocado para salir a las 6:27 am del domingo 2 de septiembre desde el parque recreativo local (Sabana Grande) a recorrer los 150 y tantos de kms desconocidos, en donde la fortaleza mental, la astucia y la condición física de cada uno de nosotros serían nuestros guías.
La estrategia era mantenernos unidos, con el paso del más lento, de manera que no se forzaran los músculos de las piernas para evitar el envenenamiento con ácido láctico y que los calambres no se asomaran. Logramos tan buen ritmo en inicio, que ya a los 30 minutos de la salida habíamos sobrepasado por lo menos a 10 equipos de los que habían salido antes que nosotros.
A unos 7 minutos de nosotros saldría el equipo más fuerte del evento, y desde el principio nos planteamos que cuando nos diera alcance, íbamos a irnos a rueda (chupando) hasta donde mas pudiéramos. Así lo hicimos y logramos estar con ellos cerca de 10 kilómetros. Solo cuando hubo un paso por encima de una puerta, fue que lo perdimos. Un poco mas adelante cometíamos nuestro primer error: entramos a una cañada, en la cual duramos cerca de 30 minutos sin encontrar la salida. Cuando lo logramos iniciamos nuestro paso y comenzamos de nuevo a pasar equipos.
Cerca de las 2 hora y media llegamos a una comunidad costera y siguiendo el pavimento llegamos hasta la arena. Ahí encontramos al Equipo # 11 Hammer (el campeón) que estaba perdido y conjuntamente comenzamos a buscar la salida. Eso nos costó como 25 minutos más. Finalmente decidimos devolvernos y a los pocos minutos encontramos señales que nos indicaban la ruta correcta.
Pasamos por unos trillos costeros y después llegamos a una zona desértica, en donde había abundancia de sol y de espinas. Comenzamos a pasar más equipos, cuando sonó la primera voz: Se pinchó Batata! Raymond Hernández (Batata) no tenía tubo. Le quitamos uno a Bernie, cambiamos y seguimos la ruta. Al poco rato: Se pinchó Bernie. Paramos de nuevo y cambiamos el tuvo de Bernie. Parece que no le pusimos suficiente aire, pues al rato de nuevo la voz de: Se pinchó Bernie otra vez. Tomamos el tubo de Richard y se lo pusimos Ya nos estábamos desesperando porque en cada parada perdíamos de 10 a 15 minutos y sobre todo porque veíamos como los equipos que habíamos pasado, de nuevo nos dejaban atrás. De nuevo la voz: Se pinchó el Pollito. Por suerte el pollito tiene slime en el tubo, le echamos aire y proseguimos. Ya la bombita del Pollito estaba sobrecalentada. Richard quería botarla, pero el pollito no lo dejó. Por suerte yo, violentando la regla de que solo una bomba por equipo, tenía la tipo lápiz clavada, que finalmente nos hizo el trabajo.
Pensando que la suerte nos iba a acompañar de ahí en adelante comenzamos a poner el ritmo de nuevo. Al rato la voz de nuevo: Otra vez Bernie. El caso ahora es que Bernie ya agotó sus tubos y el único que tenía uno era yo, pero válvula ancha y el aro de Bernie era válvula fina. Hay que tapar uno de los tubos pinchados… pero no tenemos tapa pinche. Comenzamos a buscar hilo para amarrar el pinche y no encontramos. Lo único que encontramos es una pulsera tejida en hilo que le regaló la hija de Bernie. La tomamos, comenzamos a deshilachar, pero nos toma mucho tiempo. Batata ve un cordón para amarre, en el camelback de Bernie, le arranca un pedazo y con el tapamos el tubo. En eso pasa el equipo #29, les decimos que necesitamos un tubo y gentilmente se paran y nos ceden uno. Lo guardamos, le agradecemos y seguimos el camino.
Ya los ánimos estaban por el suelo. Nos lamentábamos: “Esto era de nosotros… tan buen ritmo que llevábamos… etc. etc. Aún así, nos manteníamos rodando fuerte, animándonos entre nosotros y tratando de que El pollito (José Tejera) subiera un poco mas el paso para tratar de recuperar el tiempo perdido.
Ya vamos llegando al área de Cabo Rojo y en pleno pavimento tenemos que parar porque Bernie tiene otro pinché. Ponemos el tubo que nos cedió el Equipo 29, aprovechamos para poner más aire a la goma trasera de Bernie y continuamos el recorrido.
Cuando estamos por llegar al Faro de Cabo Rojo, nos arropa la indecisión pues comenzamos a encontrar equipos que vienen de frente. Les preguntamos y no nos dicen nada. Seguimos y mas adelante encontramos un punto de chequeo… y k.o. sorpresa. Ahí estaba el otro equipo Dominicano y no entendíamos cómo podían estar delante de nosotros y que no los hubiéramos visto pasar. Después deducimos que nos pasaron en un momento en que estábamos perdidos. Ahí entendimos el porqué de los equipos de frente. Había que subir al faro, bordearlo y regresar por donde entramos, para retomar la ruta de nuevo.
Así lo hicimos y de nuevo comenzamos a rebasar equipos. Nuestro paso seguía firme, al grado que cuando sobrepasábamos un equipo, no hacían intentos de seguirnos la rueda. Llegamos a otra sección de playa y de nuevo nos agrupamos una buena parte de los equipos, pues no encontrábamos las marcas correspondientes. Unos bañistas nos indican que algunos equipos han pasado por la playa. Seguimos su consejo y bicicleta en hombro pasamos casi por encima de los bañistas hasta conseguir el pavimento, en donde esperamos encontrar las señales correspondientes. En ese momento, cada equipo tomó por donde mejor le pareciera. Por suerte La Batata vio a lo lejos una señal en el pavimento, le seguimos y nos pusimos en ruta, dejando a los demás equipos atrás.
A partir de ahí nos esperaba unos sube y baja en una zona totalmente desértica, utilizada por los amantes de los motores y Four Wheel para sus prácticas, en donde apenas había una matita. La temperatura sube sobre los 40 grados. Avistamos un equipo y apuntamos nuestros proyectiles hacia ellos. Es el equipo # 44. El Pollito viene sufriendo. La Ardilla y Batata le apoyan en los sube y baja. Sobrepasamos al equipo 44. El Pollito se pincha de nuevo. Ponemos el tubo válvula ancha que yo tenia y proseguimos. Un poco mas adelante es Bernie el que se pincha de nuevo. Saca un tubo que le había quitado al otro equipo Dominicano, arreglamos y continuamos. Ya el equipo 44 que habíamos pasado nos alcanza de nuevo y a unos 300 metros se asoma otro equipo. Arrancamos con el equipo 44, pero no puede mantenerse con nosotros.
Estamos llegando a la bahía de Boquerón. Ahí nos espera un barquito para cruzar la bahía y proseguir el recorrido. Cuando llegamos al barquito nos recibe Rafael Ortiz, presidente de la Comisión de MTB de PR. Nos indica que las bicicletas van en el bote y que nosotros pasaríamos nadando. Batata le cree y hace intento de tirarse a nadar. Se le dice que era broma y se sube a su barquito.
A partir de aquí, disminuyeron los procesos de pinches, pues los tramos tenían mas pavimento y menos espinas. Comenzó a subir nuestro ánimo. Continuábamos alcanzando equipos. En los puntos de chequeo nos tomábamos el menor tiempo posible y proseguíamos firmes. Agua, rehidratantes y frutas era lo que nos suministraban en los puntos de chequeos. En ocasiones aparecía una manguera con agua, o un camión con agua, para refrescar nuestro recorrido.
Cuando estábamos llegando a las 8 horas de recorridos preguntamos en un punto de chequeo la cantidad de equipos que iban delante de nosotros. 13 era el número. Aumentó nuestro ánimo pues todavía faltaban muchos kilómetros. Desde ahí comenzamos la cuenta regresiva con los equipos. A algunos les alcanzamos; otros estaban en colmados; algunos estaban en su “lunch time” y otros en su retirada. Pero nosotros seguimos firmes… hasta que nos dicen que vamos en 5to lugar. Se acelera nuestro corazón y seguimos dándole en busca de los equipos que están delante. Faltando 22 kilómetros vemos a lo lejos un grupo de ciclistas y decimos: Otro equipo. Aceleramos al rato le damos alcance. Pero … Oh sorpresa. Era un grupo de niños del lugar que disfrutaban de sus bicicletas BMX. Nos sonreímos y proseguimos.
Entrando ya a la etapa final, en la que nos quedan 15 kms, llegaba a nuestra mente si realmente serían 150 kms o, como las veces anteriores, de un 10 a un 30% más de lo estimado. Entramos a los canales de Lajas. Eso nos decía que estábamos por terminar. Richard nota que esta bajo de aire en la goma trasera. Como tu goma es tubeless y tiene sellante, le echamos aire y seguimos. Al rato… se pincha el pollito de nuevo. Ya no tenemos tubos, ni tapa pinches. Opción: llegar así. El pollito rueda como 5 kms con la goma delantera pinchada. El paso es muy lento y con frecuencia se cae. Que hacemos? Batata sugiere que alguien lleve la bicicleta y que el lleva en barra al pollito. Lo intentamos. Se rinde menos así. Ya casi salimos de los canales y nos espera el pavimento hasta la meta. Yo sugiero que cuando lleguemos al pavimento le quitemos la goma y el tubo y que se siga en el aro. Así lo hacemos y Batata pone el aro con su goma en la bici del Pollito y el aro solo en su bici. Y arranca por ahí… Pone un paso en el pavimento que se nos dificulta a los demás mantenernos con el. Debemos llegar los 5 corredores. Faltando 4 kilómetros hay una cuesta más o menos larga y hay que ayudar al Pollito. Nos turnamos Bernie, Richard y yo para ayudar al Pollito.
Entramos al último kilómetro en plena Sabana Grande. Dos Policías nos acompañan a ritmo de sus sirenas. Bernie se emocione y acelera el paso. El pollito y yo estamos en problema con el paso de Bernie. Batata en su aro anda sobre los 40 kms/H. Dos cruces de calles con badenes hacen bajar el paso y finalmente nos agrupamos los cinco y llegamos a la meta faltando 10 minutos para la 5 de la tarde. Una imagen dantesca: cara de cansancio, tubo y goma cruzados en el pecho, bicicleta rodando en el aro. Los presentes no lo creían. La emoción y el orgullo arropó a nuestro Director Técnico Francis García… y por fin pudimos bajarnos de la bicicleta.
Sólo 5 equipos habían entrado primero que nosotros. En ese momento no se nos dice cuántos equipos de nuestra categoría y cuántos de la otra. Estimamos que por lo menos 3er lugar debíamos haber logrado.
Ya en el momento de la premiación se llama al 3er equipo Categoría Nacional y no somos nosotros. Se nos llama como ganadores del 2do lugar, con un tiempo de 10 horas 28 minutos. Se llama al equipo Hammer, campeón con un tiempo de 10 horas 25 minutos. ¡!Apenas 3 minutos nos separó del Sol Taíno!!.
Tuvimos que conformarnos con el Coquí Taíno (2do lugar), una gran obra también, pero no tan impresionante como ese Sol Taíno.
Titulo: Planet Bike: A sólo 3 minutos del Sol Taíno
Autor: Rafael Poueriet
Extraído de: www.planetbike.com.do